Justo después de escribir mi anterior post sobre la tienda on line de Mango, un trabajo del Master de la UPF me llevó a analizar la de
Blanco.
El lanzamiento de su tienda online ha sido la novedad de la temporada.
Yo, particularmente, he sufrido una gran decepción.
Es mucho peor que sus dos principales competidoras, lo que es aun más grave si tenemos en cuenta que ha tenido más tiempo y la impagable oportunidad de aprender de los errores de la competencia.
El diseño me parece estéticamente bonito, pero desde el punto de vista que nos ocupa, poco adecuado.
Entiendo que venden moda, tendencia. Todo eso. Pero no al precio de que las cosas no parezcan lo que son y parezcan lo que no son: uno siente que tiene que escribir donde debería clicar, o que no debe clicar en cosas que resultan ser enlaces.
La suscripción a la newsletter es particularmente sangrante.
Aunque no se queda atrás la selección de la parte de hombre. O el literal “universe” en tierra de nadie dentro de la cabecera y que resulta que lleva a la home igual que el logo.
Como curiosidad dos de las veces que entré en la página para hacer el ejercicio pensé que me encontraba en la versión en inglés, porque muchos de los literales y textos están en ese idioma a veces de forma innecesaria (“summer dresses” “Catch the train”…)
Localizar la sección que buscamos implica comprender que el menú de la tienda es el de todas las letras mayúsculas frente al menú de la web que es el de las minúsculas cursivas, aunque también es el de las minúsculas regulares ubicado al pie. Todo esto dependiendo de criterios opacos.
Una vez comprendido todo esto y localizada la sección (vestidos para mi ejemplo) vemos el típico mosaico con las fotos de las prendas. Muy bonito.
Pero desgraciadamente no hay filtrado por características, tampoco una indicación del total de vestidos que están a la venta. Hay un enlace “ver más” que no lleva a ningún sitio (lo que no deja de ser irónico porque uniendo lo ambiguo de su texto con lo ambiguo de su ubicación era imposible apostar cuál sería su función. La función parece ser ninguna)
Tampoco es posible agregar las cosas a la cesta desde la pantalla de resultados. Es una funcionalidad interesante para la tienda, al favorecer el impulso, e interesante para el cliente que puede estar mirando vestidos de varias páginas y entrar a comprar “a tiro hecho” por lo que cualquier cosa que facilite la localización y adquisición del producto será muy de agradecer.
Además, cuando estamos viendo la segunda línea del mosaico perdemos de vista la cesta con los productos que ya hemos elegido.
Una vez dentro de la ficha hay dos comportamientos particularmente molestos: otra vez el zoom se ubica en un sitio que el usuario nunca esperaría y ocupa el espacio de la información de la prenda.
El efecto me resulta estéticamente muy bonito (queda la ficha compacta, limpia y ordenada) pero desde el punto de vista de la experiencia de compra del usuario, me parece un error, agravado porque ocurre simplemente con deslizar el ratón por la imagen
Pero sin duda lo peor es la falta de fluidez en el proceso de compra: aunque el vestido en cuestión exista sólo en un color, uno tiene que elegir primero el color y luego la talla.
Pasemos por alto lo absurdo de elegir sin opciones, el problema es que en ningún momento parecen obvias ni:
- La necesidad de elegir
- La forma de elegir (se hace clicando en el recuadro que muestra el color)
Cuando el usuario se equivoca (y por más veces que fingí una compra para hacer un ejercicio me equivoqué TODAS LAS OCASIONES por lo menos una vez) sale un mensaje de error alarmante que da la sensación de que es el usuario quien hace las cosas mal.
Además, el botón de compra está muy lejos de la selección de color y talla (en medio está la información sobre lavado, el enlace a la guía de tallas y la opción de compartir en twitter) y llama muy poco la atención dentro del conjunto de la ficha
Los formularios me han resultado caóticos. No respetan los estándares más aceptados y hacen las validaciones de una en una, por lo que si cometemos varios errores tendremos que pulsar varias veces el botón de continuar. Corregir el primer error. Continuar. Corregir el segundo. Continuar. O rendirnos.
Lo que primero pase.
Me parece increíble que una empresa grande, con una cuota de mercado tan elevada como Blanco, que ha publicitado el lanzamiento de su tienda on line como un acontecimiento, salga con un producto tan descuidado en aspectos tan básicos como estos de arriba.
Mientras tanto, Mango, ha resuelto algunos de los problemas que señalaba mi anterior post: ahora es posible volver a la página en la que te encontrabas desde un detalle y han incorporado el módulo "otros clientes también compraron".
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Prometo solemnemente no volver a hablar de tiendas de ropa online. Que al final va a parecer que lo de "armario adolescente" es por la ropa.
Y no. Pero no podía dejar pasar la oportunidad de reutilizar un ejercicio que venía tan al caso